Y es que, por más transparentes que queramos ser, al final escondemos parte de nuestros sentimientos, y mostramos otros en su lugar, ¿para qué? para parecer algo que no somos. Estamos tan preocupados por agradar a los demás, por tener su aprobación, que nos ponemos las máscaras que hagan falta para conseguirlo, de tal manera que al final, todo lo bueno queda, en el fondo.
En el fondo, todos somos sensibles, y hemos llorado alguna vez por algo que nos hizo daño, pero no se puede contar, no vayan a pensar que somos unos débiles, pongámonos la máscara de hielo, y que los demás vean lo fríos que somos.
Y ¿qué me dices de las cosas malas? quién no ha actuado por venganza alguna vez, quién no miente, al menos, una vez al día, quién no ha soltado por su boca alguna barbaridad hiriente desde la primera letra, el que esté libre de pecado, que se deje la máscara de bueno, pero en el fondo, todos somos un poco malos. Pero ojo cuidado, tampoco hay que dejar asomar demasiada bondad, no vayan a pensar que somos tontos...por eso a menudo, también nos ponemos la máscara de "malos malísimos", que cosas, yo ya me he percatado, de que en el fondo, nadie es tan bueno, ni tan malo.
Si hablamos de "moñadas" ya, la cosa no es que esté en el fondo, está en lo más profundo de nuestro ser, que hace falta una combinación de varios dígitos para abrir esa cerradura...Y ahi guardados están el romanticismo, las ilusiones y los sueños...nadie hemos esperado ese momento peliculero de un encuentro amoroso al atardecer, un beso interminable, la orilla del mar, la luz de la luna...nadie hemos soñado despiertos que estamos en lo más alto, que nada se nos interpone en nuestro camino, que somos famosos, o quizás preferimos estar en África con una ONG, o en una piscina de chocolate...pero algunos de esos sueños e ilusiones, son tan ridículos, que ahi se quedan, junto con los no ridículos, ¿ya sabes dónde? Si, en el fondo.
Para acabar diré, que deberíamos dejar salir algunas de estas cosas a la superficie, y quitarnos algunas máscaras, mostrándonos tal y como somos, porque al final nos daremos cuenta, de que en el fondo, no somos tan distintos...









